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sábado, 19 de marzo de 2011

Gadafi contra el Mundo.

Después de varios intentos fallidos, el consejo de seguridad de Naciones Unidas por fin tomó la decisión de apoyar al gobierno revolucionario de Benghazi privando a las milicias de Gadafi de la superioridad aérea que tenían hasta el momento contra los rebeldes del pueblo libio.
Y es posible que el discurso de Gadafi de hace tan sólo dos días prometiendo el petróleo libio a las empresas indias, chinas y rusas ha acabado por asegurar la participación de Estados Unidos que ha demostrado por enésima vez que la vida de los ciudadanos árabes les es menos valiosa que un barril de petróleo, lo cual es normal y entendible, si no fuera porque sus líderes se llenaran tanto la boca hablando de derechos humanos, de libertad y democracia y todas esas cosas bonitas que sueltan públicamente mientras puertas para dentro lo único que les mueve son sus intereses que suelen ser meramente económicos.
Ahora, la imagen libia se vuelve a complicar un poco más con la nueva resolución de la ONU y que insta a los países a intervenir en apoyo de los rebeldes justo ahora que Gadafi empezaba a saborear la victoria con sus milicias a las puertas de Benghazi, origen de la rebelión y último bastión fuerte del movimiento revolucionario además de ser la sede del nuevo gobierno libio.

Los rebeldes cometieron el error de extender su dominio con la rapidez y ligereza que lo hicieron y ahora se ven acorralados repartidos en grupos y unidades con decenas de kilómetros de separación intentando defender las ciudades y pueblos en los que se encuentran con el apoyo del pueblo porque los rebeldes son el pueblo y el pueblo libio en su amplia mayoría quiere la libertad y parece que está dispuesto a llegar hasta el último aliento para conseguirla.
Este error estratégico fue debido en primer lugar a una falta de experiencia de los militares que apoyaron la revolución del 17 de Febrero y que lideran los rebeldes en los combates añadido al afán de estos últimos que degustaron las primeras victorias en las batallas iniciales y quisieron correr y abarcar más de lo que realmente podían controlar.
No creo que Gadafi pueda entrar en Benghazi, esta ciudad tan importante que fue la mecha de esta revolución, si tenemos en cuenta que ha tardado casi 20 días y sufrido pérdidas innumerables de sus fuerzas para entrar en la ciudad de Zawya que se encuentra a tan sólo 60 km al Oeste de Trípoli. Posiblemente sea una carrera contrarreloj con el fin de ondear la bandera verde en algún punto estratégico de la ciudad rebelde para poder entregar algo a la población libia que tiene prisionera y engañada con su canal de televisión en Trípoli.


Hoy está previsto que se reúnan los países que van a participar en esta contienda en París con la asistencia de 4 países árabes que son Emiratos árabes, Jordania, Qatar y Marruecos. Este último está muy interesado -contrariamente a Argelia- en deponer al dictador Libio, ya que representa el principal apoyo que tiene y ha tenido el Polisario desde su fundación y es un escollo importante para poder llegar a un acuerdo sobre el Sáhara Occidental. Además, no es de extrañar que de los mercenarios que están masacrando a la población civil en Libia se encuentren unidades del frente Polisario tan influenciado por Gadafi que guarda rencor a la corona marroquí y a todas las monarquías del mundo árabe en general.
Ahora es preciso que los rebeldes vuelvan a recomponer sus filas, aprovechándose de la cobertura aérea internacional de la que van a disponer a partir de hoy para volver a contraatacar a las fuerzas de Gadafi y así poder recuperar los territorios perdidos durante los últimos días.


Gadafi se encuentra entre la espada y la pared, porque sus tropas se encuentran desplegadas a lo largo de toda la costa libia siendo un blanco fácil para la aviación militar occidental y porque el gobierno de Benghazi y con la intervención exterior obtiene la legitimidad que ansiaba desde el momento en que se formó.

Mohammed Mehdi

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martes, 1 de marzo de 2011

La revolución árabe y la hipocresía occidental


La dimisión del primer ministro tunecino el señor Ganushi a petición de los revolucionarios tunecinos en sus manifestaciones pacificas que todavía recorren el país pidiendo que se expulse a todos los hombres del régimen antiguo indica que el “cambio controlado” que ha expuesto Tony Blair el ex primer ministro británico, y el amigo incondicional de Israel ha sucumbido en Túnez y está en camino de hacer lo mismo en Egipto. Lo que esperamos es que el gobierno de Ahmed Shafiq que ha jurado lealtad ante el depuesto Hosni Mubarak tenga el mismo destino que su homólogo tunecino.
Occidente liderado por Estados Unidos quiere un cambio superficial, un cambio que remplace las caras pero que mantenga los regímenes y las políticas, para asegurar dos objetivos principalmente: el primero es seguir teniendo un flujo continuo de petróleo barato, y mantener a Israel como la potencia nuclear de oriente medio.
Lo que llama la atención es que las capitales europeas no han enseñado una clara connivencia con la revolución libia hasta que el petróleo dejó de fluir por debajo de la mitad lo que hacía normalmente (Libia produce y exporta 1,6 millones de barriles de petróleo al día) y hasta que el precio del petróleo haya superado los 110 dólares. Y lo que es llamativo es que la señora Clinton no se ha puesto a lado del pueblo de Bahréin, y no ha dicho ni una palabra acerca de las revueltas diarias que recorren las ciudades iraquíes tanto en Bagdad, como en Al-Anbar, Mosul u otras partes como Sulaimania en contra de la corrupción del señor Jalal Talibani y su partido político.
Que la señora Clinton no diga nada de Bahréin o Iraq tiene una relación clara con el petróleo, porque Occidente no puede, o no soporta una parada en la importación de crudo iraquí, y en menor medida el bahreiní, teniendo en cuenta la incertidumbre que acecha las reservas de petróleo libias actualmente, porque eso podría elevar el precio del crudo por encima de los 200 o 300 dólares el barril, cosa que derrumbaría todas las intentonas billonarias de sacar a la economía de Occidente de la crítica situación en la que se encuentra actualmente.
Hay que señalar al respecto que mientras la administración Obama ha enseñado una complicidad farsante con las revoluciones árabes en Túnez, libia y Egipto, sin embargo, y al mismo tiempo, no ha dudado ni un momento en utilizar el veto contra la resolución presentada por la autoridad palestina en la que se condenaba las colonias israelíes en Palestina.
En el mismo contexto, hay que señalar la frialdad americana respecto a la Intifada del pueblo yemení contra su presidente desde hace 23 años, en este caso, no podemos decir que sea por el petróleo, pero sí es causa de la guerra que Estados unidos libra en Yemen contra al Qaeda con la ayuda directa e inestimable del gobierno yemení.
Occidente sabía de antemano que el régimen libio era un régimen corrupto, con un expediente negro en derechos humanos, un régimen que ha reprimido a su pueblo y le ha privado de sus libertades y sus derechos, pero no ha dudado ni un momento en postrar la alfombra roja a Mu amar Al-Gadafi festejando sus visitas con todos los honores en la cumbre G8 que se celebró en la ciudad italiana Aquila hace sólo dos años, junto a los líderes de Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Francia, Japón, Alemania, china y Rusia, y se ha vuelto amigo intimo de Tony Blair, lo visitó Condoleezza Rice, en su Khaima de Trípoli como lo hicieron también Silvio Berlusconi y Nicolás Sarkozy y la lista es interminable.
El secreto en pasar de describir a Gadafi como un terrorista criminal a convertirse en un amigo intimo es el petróleo, el dinero libio que supera los doscientos mil millones de dólares y los contratos multimillonarios de construcción que consisten en empezar a formar la infraestructura de un país que no tiene nada de eso.
Justo en el momento en que paró El Gadafi su programa nuclear, y su arsenal de armas biológicas y químicas, cuando mantuvo contactos con los israelíes y delató la actividad del físico nuclear pakistaní Abdelkader Khan y su apoyo técnico y científico a países islámicos en el campo de la fisión, empezamos a ver su Khaima levantándose en todas las capitales europeas con las guardas revolucionarias bellas y las lecciones para enseñar la Sharía y el islam modelos europeas.
La democracia y derechos humanos y las libertades es muy importante para los líderes occidentales, pero esa importancia se diluye cuando chocan con los comerciales y el precio del petróleo. Es por ello que vimos al primer ministro británico David Cameron presentarse en la feria militar IDEX en Abu Dhabi a la cabeza de representantes de empresas armamentísticas británicas para intentar vender armamento y conseguir contratos multimillonarios con gobiernos árabes dictatoriales.
Lo que irrita, por lo menos a mí, es que el Señor Cameron daba su apoyo a la las revoluciones árabes que luchan por la democracia, mientras él intenta armar hasta los dientes a los regímenes que supuestamente intentarán sofocar las revueltas.
Las revueltas árabes que estamos viendo en Túnez, Libia, Egipto, Iraq, Yemen y Bahréin no sólo pretende tumbar regímenes dictatoriales y corruptos, sino que persigue reescribir las relaciones con Occidente y terminar con las políticas de predominio y subordinación que ha perdurado a lo largo de los últimos 30 años.
La preocupación occidental llegará a su cumbre cuando las revueltas alcancen el reino de Arabia Saudita, que produce el 40% del crudo mundial que se vería forzado a disminuir sus exportaciones (9 millones de barriles a diario), entonces sí se verá con claridad y sin duda alguna la máscara hipócrita de Occidente.
El Rey Saudí se ha adelantado a los acontecimientos y decidido dedicar 30 mil millones de dólares para reformas en concepto de becas para estudiantes, mejorar la educación y la sanidad además de generar puestos de trabajo para los desempleados. Pero lo que quiere el pueblo es una monarquía constitucional y reformas políticas y está en su derecho de pedirlo.

Traducción y resumen de artículo de AbdelBari Atwan
www.alquds.co.uk

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lunes, 28 de febrero de 2011

El sabor a Libertad


Una viñeta de Alquds Alarabi

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domingo, 27 de febrero de 2011

El Pueblo Árabe ruge



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viernes, 25 de febrero de 2011

Irán alcanza el mediterráneo.

La llegada de dos fragatas iraníes a la costa Siria en el mar mediterráneo es una señal histórica y estratégica de una gran importancia si tenemos en cuenta los acontecimientos vertiginosos que están recorriendo Oriente medio.
Las dos fragatas cruzaron el canal de Suez, cosa sin precedentes desde el triunfo de la revolución islámica iraní que derrocó al Shah de Irán en el año 1979 y puso en el poder al Imam Khumeini. ¿Qué ha cambiado pues? ¿Y porque fueron enviadas las dos fragatas en este momento en concreto al mar mediterráneo, un sitio prohibido a la Irán de los Ayatolás?
Para poder entender la importancia estratégica de este paso, sólo tenemos que pararnos ante la respuesta israelí en particular. El gobierno de Tel-Aviv se ha opuesto rotundamente a este movimiento y ha ejercido grandes presiones a los dos gobiernos americano y egipcio, para prohibirle el paso a los dos buques y evitar así que llegaran a Siria, incluso ha llegado amenazar con bombardearlas en alta mar.
Las presiones israelíes no han dado sus frutos, ni con los Estados Unidos ni con el nuevo gabinete (Temporal) egipcio, porque por una parte, Estados Unidos no se ve capacitada para entrar en un enfrentamiento bélico con Irán en este momento de revoluciones populares que están atravesando el mundo árabe, y menos ahora que acaba de utilizar el veto en contra de una resolución presentada por la autoridad palestina para denunciar el colonialismo israelí.
En lo que respecta al nuevo gobierno egipcio, ha decidido no arrodillarse ante las órdenes israelíes como lo llevaba haciendo con Mubarak desde hace 30 años.
Lo que Israel no acaba de entender es que ya no es la señora que manda en oriente medio, y que el predominio estadounidense esta retrocediendo rápidamente con la caída de los dictadores del denominado “eje de los moderados” uno tras otro.
El nuevo régimen egipcio ha ejercido su derecho cuando ha accedido a dejar pasar a las dos fragatas iraníes por el canal de Suez, insistiendo en que ha cumplido con la ley internacional vigente reflejado en el tratado de Constantinopla, que estipula que las autoridades egipcias pueden permitir el paso a cualquier barco que lleva una bandera de una país que no esté en guerra con Egipto.
Irán no está en guerra con Egipto, incluso hay visitas diplomáticas entre los responsables de los dos países, y Egipto tiene todo el derecho del mundo a no responder a las presiones israelíes. De hecho, son los israelíes quienes no tienen el derecho de pedir una acción especial que prohíba el paso a los barcos militares iraníes, sobre todo si tenemos en cuenta que según las autoridades sirias, las dos fragatas acuden a siria para participar en maniobras militares conjuntas entre los dos países.
Hay que destacar que submarinos nucleares israelíes han cruzado el canal más de una vez en el periodo de gobierno de Mubarak, de camino al mar rojo y al golfo pérsico, además de flotas completas de barcos militares americanos para participar en la guerra ilegal contra Iraq.
Israel no ha podido cumplir con su amenaza de destruir las dos fragatas porque sabe que habría sido una declaración de guerra abierta contra Irán sin ningún pretexto, lo cual molestaría a varios de sus socios europeos que no verían ninguna lógica en una acción que podría contraer peligros no sólo para la región, sino para el mundo entero.
El paso de las dos fragatas por el canal de Suez, su llegada a salvo al puerto sirio, y la participación en maniobras con el ejército Siro revela algo importante, y es que no solo Egipto ha cambiado, sino la región en su totalidad, y las revoluciones populares árabes en Egipto, Túnez y Libia han borrado todo lo escrito hasta ahora.



Traducido de: http://www.alquds.co.uk/
http://www.alquds.co.uk/index.asp?fname=data\2011\02\02-23\23qpt999.htm

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miércoles, 23 de febrero de 2011

Al pueblo de Egipto, Gracias...


El mejor discurso que he escuchado en mi vida es el que pronunció el General Omar Suleiman en el cual anunció la marcha y dimisión de Hosni Mubarak delegando el poder en el consejo supremo de las fuerzas armadas egipcias, y el peor discurso que he escuchado en mi vida fuel el discurso de Mubarak de la noche anterior en el que anunciaba por primera vez la transferencia de sus poderes a su adjunto y segundo el General Suleiman.

El primer discurso no supera las 12 palabras, pero ha tranquilizado los corazones de más de 350 millones de árabes y mil quinientos millones de musulmanes dispersos por todas las partes del planeta y que estaban esperando este momento histórico de la caída del dictador y el inicio del proceso de cambio democrático que tanto anhelaban.

El presidente Mubarak no salió del gobierno de la forma en la que a él le hubiera gustado y había planeado, ni tampoco ha conseguido terminar su mandato a causa de la revolución juvenil tal y como deseaban los dictadores de la región que empañaron sus espadas de petrodólares en señal de apoyo en caso de que Estados Unidos suspendiera la ayuda financiera al régimen de Mubarak.

El último discurso del presidente Mubarak indica una gran soberbia que el dictador ha mantenido intacta hasta el último aliento de su “reinado” y revela una mentalidad anticuada y rígida incapaz de entender lo que está sucediendo a su alrededor al leer los mensajes claros que le llegaban desde la plaza de la liberación y desde todos los rincones de Egipto. Si yo fuera el autor de sus discursos, le hubiera aconsejado que se disculpara ante su pueblo, arrodillarse ante él, pedirle perdón y asegurarle que es una persona con cáncer de páncreas al que le quedan unas pocas semanas o meses y que querría pasar sus últimos días en su tierra antes de ser enterrado bajo ella.

Tenía la esperanza de que el presidente Mubarak se despidiera de su pueblo anunciando que va a donar todos los miles de millones de dólares que arrancó del sudor de los pobres de Egipto para que el país pueda pagar sus deudas y que se puedan construirse hospitales, universidades, escuelas y proyectos de inversión de manera que se crearan centenares de miles de puestos de trabajo para los parados, pero no fue así, porque Dios decidió para él la deshonra y un final miserable.

Lo pasado has sido grande, y los festejos por ello mayores, porque el grandioso pueblo egipcio ha conseguido el milagro, ha conseguido arrancar de sus raíces la dictadura con firmeza, determinación, la voluntad fuerte y la resistencia sin igual ante la máquina represiva más poderosa del tercer mundo.

La caída de Mubarak y su régimen es el final de una era, el final del eje de los moderados en Oriente medio, constituye el final de Camp David y todas sus consecuencias miserables para los árabes y musulmanes, es el final de la intromisión israelí que hizo que los regímenes árabes se arrodillaran ante los responsables israelíes rogando la paz aunque eso significara ceder y perder lo que poco que quedaba de palestina.

Esta revolución bendita devuelve Egipto a su lugar, lo devuelve al seno árabe del que nunca tuvo que haber salido, lo devuelve como un país clave que tiene que jugar un papel esencial en los equilibrios de fuerza en la región así como apunta a una nueva era, un nuevo proyecto árabe común que le devuelva a la nación su honra y su lugar entre las naciones del mundo entero tal y como hizo la revolución de Julio del 52.
La revolución de Julio fue emprendida por el ejército y el pueblo la abrazó por completo, y la revolución del 25 de Enero la empezó el pueblo y fueron las fuerzas armadas las que la protegieron devolviendo así el favor de hace más de medio siglo.

El ejército egipcio que lideró las tropas árabes en todas las guerras que la nación mantuvo en contra de la ocupación israelí, ha vuelto por la puerta grande pidiendo su posición y su papel, para conseguir un equilibrio estratégico en la zona, y apoyando los objetivos de la nación así como a los pueblos árabes en contra de las dictaduras protectoras de los proyectos e inversiones americanas e israelíes en la región.

Lo dijimos desde el primer día de la revolución egipcia, que la voluntad del pueblo es más grande, que los jóvenes de este pueblo no serán los primeros en retirarse, porque llevan razón, y son el origen de toda legitimidad y es por eso que su victoria no fue ninguna sorpresa para nosotros aunque es verdad que pusimos la mano en el corazón cuando vimos las conspiraciones, sobre todo de aquellos que se llamaban “la junta de de los sabios” y desde algunos regímenes árabes que se sentirán huérfanos después de la salida de Mubarak.

Decimos Gracias al grandioso pueblo de Egipto, Gracias a las mujeres santas que engendraron a los jóvenes de la plaza de Tahrir (liberación), y todas las plazas de las otras ciudades de Egipto, gracias a los honrados periodistas que se pusieron del lado de la revolución justa de su pueblo y se negaron a seguir mintiendo y ocultando la realidad.

Gracias a todos vosotros, porque nos devolvisteis nuestro orgullo, y nos devolvisteis a Egipto, líder y digna como nunca.

Traducido y resumido del periodico árabe: Alquds Alarabi (http://www.alquds.co.uk/)
Autor: Abdelbari Atwan (http://www.abdulbariatwan.com/)

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El podio de la Libertad en el mundo árabe


Una viñeta de: Alquds Alarabi

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martes, 22 de febrero de 2011

El General Gadafi masacra a su pueblo

Después de menos de 10 horas desde que el hijo mayor de Gadafi haya soltado su discurso en el cual amenazaba al pueblo libio de que millares de personas iban a morir. Han empezado los aviones militares a bombardear a los manifestantes libios en la capital Trípoli, en Benghazi así como en otras ciudades del país, en medio de un silencio informativo total y un corte absoluto de todas las comunicaciones por cable y sin cable además de un mutismo internacional preocupante.
Estamos ante auténticas masacres al pueblo libio, perpetrado por tanques, aviones y milicias que fueron traídas de países subsaharianos para repeler a los manifestantes después de que se hayan unido a la revuelta la mayoría de las tribus y muchas unidades del ejército y la policía.
Teníamos la esperanza de que el ingeniero Sayf hijo del General Gadafi que pasó la mayoría de su juventud vagando entre las capitales de Europa, usara un lenguaje más civilizado al dirigirse a su pueblo, como por ejemplo, que pidiera perdón por toda esta destrucción y muerte, porque al fin y al cabo, estos son los hijos de Libia.
. No es la primera vez que el régimen libio utilice milicias extranjeras para defender su trono, ya que lo hizo en los años ochenta del siglo pasado cuando fuerzas de Chad conquistaron una base aérea en el sur del país, sin ninguna resistencia, simplemente porque los soldados en aquella base no tenían armas, y los que tenían armas, no tenían como cargarlas, porque el régimen desde siempre ha temido al ejército y la posibilidad de que este acabe perpetrando un golpe de estado.
El mundo entero debe intervenir, y debe hacerlo rápidamente para salvar a los inocentes libios de los baños de sangre que les ha preparado el régimen lejos de las cámaras, de la misma manera que cuando el mundo entero trató de parar las masacres de Ruanda, o cuando ejerció un protectorado a las zonas kurdas del norte de Iraq, o a la hora de mandar fuerzas de pacificación a Darfour. Ahora es el momento de hacer algo similar.

Por supuesto, Libia no es Egipto ni Túnez, esto es lo único en lo que estamos de acuerdo con lo que dijo el ingeniero Sayf Gadafi. Libia es la peor de las tres. Porque en el Egipto de Mubarak y el Túnez de Ben Alí, había infraestructuras, hospitales y universidades, instituciones, un estado, una red nacional de carreteras, prensa aunque fuera propiedad de los cercanos al régimen. Pero todas estas cosas, incluso más, no existe en Libia, y aunque hubiera algo, está en un estado muy deteriorado.
Y porque la situación en libia es peor, y su pueblo es el que más ha sufrido la dictadura represiva, la revolución libia es la que tiene más posibilidades de éxito. El pueblo libio ha esperado mucho, ha sufrido de lo lindo, pero es la paciencia del camello, cuando se revela no para hasta conseguir todo lo que quiere. Y tal y como ha triunfado la revolución en Túnez y Egipto, la revolución libia triunfará al final.
El pueblo libio que ha acabado con el colonialismo italiano, el más feroz de entre sus iguales occidentales, acabará al final con los que quieren someterlo, romper su dignidad y malgastar su fortuna, esto era la gota que colmó el vaso y el instante de la victoria es ahora inminente.
El líder Libio que ha pedido a su pueblo a que se vayan a África-subsahariana y a orillas del Nilo dónde hay agua, verdura y mucha fortuna, ¿por qué no empieza a aplicar sus consejos el primero y decide al final escaparse a algún país africano que le dé cobijo a él y a su familia, salvando al país que tanto se ha llenado la boca por su amor?


Traducción y resumen de artículo de Abdelbari Atwan.
Alquds Alarabi: http://www.alquds.co.uk/
Fuente de la fotografía: Aljazeera.net

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lunes, 6 de diciembre de 2010

Marruecos y España: Respeto o Ruptura

Aquí va una historia de la antigua y profunda Asia, dirigida a los vecinos españoles a fin de que entiendan y reflexionen sobre su significado, especialmente en este momento complicado en las relaciones difíciles de vecindad entre Rabat y Madrid.

Se cuenta que un agricultor japonés recibía cada año el premio a la mejor cosecha de los agricultores de su pueblo. Una vez, al final de la temporada, y como era de costumbre, cuando el hombre iba a recibir su merecido premio, le preguntó el alcalde de su pueblo acerca de su secreto a la hora de cultivar. El campesino japonés le dijo sonriente: el secreto es muy fácil, al final de cada temporada, una parte de mis ganancias la dedico a comprar buenas semillas y plaguicidas para combatir las enfermedades y los parásitos y las reparto entre mis vecinos campesinos”. El alcalde se quedó perplejo y no conseguía ver dónde estaba el secreto.

Entonces el campesino, se acercó al alcalde y le susurró en el oído que de no ayudar a sus vecinos, sus granjas serían susceptibles a insectos y enfermedades perjudiciales, y dado que estas enfermedades pueden transportarse mediante el viento y ante la imposibilidad de parar el avance del viento construyendo muros o poniendo alambres, su granja sería también susceptible de contraer tales enfermedades y parásitos.


La lección que deben concluir nuestros vecinos los españoles, es que Marruecos no necesita a España y su Unión Europea, sin embargo, es la Unión Europea y en particular España los que necesitan a Marruecos.

Y Marruecos debería entender que no es dependiente de Europa, sino que es un factor difícil en la región y un componente clave que debe jugar un papel importante en todos los escenarios geopolíticos de la zona.
España y la Unión Europea saben perfectamente que el punto débil de Marruecos es el expediente de los derechos humanos y la libertad de expresión. Por tanto, todos están utilizando este expediente para atacar la posición de Marruecos a pesar de que este es el país con el mayor margen de libertades individuales en la región árabe. Algo que reconocen los enemigos antes de los amigos.

Hoy en día, hay otros cargos que se añaden a este expediente y son las falsas acusaciones de tortura, represión y genocidio contra el “pueblo saharaui”. Cargos a los que se aferra la prensa española, a pesar de su falsedad e inexistencia junto con el parlamento europeo y español.

Hay que saber que muchos países han sido objeto de este ataque por parte de potencias europeas a través de su prensa y las organizaciones de derechos humanos, de acuerdo a filtraciones de «Wikileaks», y que son coordenadas directamente con las embajadas de EE.UU. El ejemplo más destacado son Turquía, Irán y muchos países de América Latina.

Son métodos de Occidente basados en abrir expedientes de derechos humanos y libertad de expresión para arrodillar a los nuevos países en desarrollo y justificar una injerencia en los asuntos soberanos de estos países. Al mismo tiempo que las mimas organizaciones de derechos humanos y sus periodistas no mueven ni un ápice cuando se trata del genocidio israelí contra los palestinos o las torturas y crímenes contra la humanidad de tropas americanas en Irak o Afganistán.

A Marruecos se le exige hoy que aprenda del modelo de Turquía e Irán y los países de América latina que no hacen caso de las acusaciones y hostigamientos del mundo “civilizado” jugando bien los puntos fuertes de los que disponen.

Porque ni la presión por el genocidio de los armenios ni la manera en la que el ejército turco maniobra su represión contra el movimiento independentista de los kurdos le han hecho a Turquía frenar o retirar las grandes reformas económicas que han hecho del país más fuerte y poderoso económicamente y sin necesidad alguna de pertenecer al club europeo.

Es la misma Unión europea por la fuerte debilidad de su moneda y los colapsos que atraviesan sus economías la que estará obligada, tarde o temprano, y por más que le pese al señor Sarkozy, a aceptar a Turquía como miembro de pleno derecho en la Unión a fin de salvar a sus países de un paro cardíaco.

Europa se está envejeciendo, y su crecimiento económico esta cayendo estrepitosamente. El futuro ahora es para las grandes economías en desarrollo como Turquía, China que se ha convertido en la segunda potencia económica, así como Brasil y países de América Latina.

Por lo tanto, Marruecos debe saber explicar a Europa que no es una carga para ella, sino constituye un socio económico y político importante en varios sectores entre los cuales se encuentra el pesquero dado que existe un acuerdo de pesca entre la U.E y Marruecos por las que este recibe 40.000 millones de euros anuales que no equivale ni la cuarta parte de las ganancias de los pescadores que navegan por territorio marroquí.

Si el Parlamento español junto con el parlamento europeo prefieren profundizar su asociación con el terrorista frente POLISARIO que controla por la fuerza de las armas el destino de 45.000 detenidos en Tindouf, a costa de debilitar su relación y cooperación con un país soberano como Marruecos. Pues que sepan los europeos que están poniendo en peligro su relación con un socio estratégico que ha sido y sigue siendo una barrera protectora contra millones de inmigrantes procedentes de las profundidades de África y Asia y que desean entrar a cualquier coste en el “paraíso” europeo.

Si los europeos creen que sus intereses están con un puñado de mercenarios que no tienen lealtad sino a los que les pagan más, en lugar de una relación estratégica con Marruecos que le dieron la posición de socio avanzado. Entonces, estarían sacrificando a un agente de fronteras que ha estado protegiendo las puertas del continente de la multiplicación de células terroristas que salen como churros de los generales sangrientos de Argelia que los plantan en el desierto igual que saca el mago la paloma de su chistera.

Es lamentable que Marruecos y en aras de cumplir con su obligación de proteger la frontera de la inmigración sea tratado de esta manera tan poco ética de parte de la prensa y el parlamento español.

Por eso decimos y entendemos que debe de haber una revisión exhaustiva de las relaciones marroquíes-españolas. O nuestras relaciones se basan en los intereses comunes y el respeto mutuo, o que cada uno se vaya por el sendero que más le convenga a sus intereses. Las relaciones entre dos países soberanos no se basan en el hostigamiento sino en la dignidad y el respeto mutuo.

Porque desde el verano pasado y hasta el día de hoy, Marruecos esta siendo sometido al desprecio y desdén españolas sin precedentes en las que ha contribuido como siempre, los generales del ejército (argelinos), la prensa, los partidos políticos y el parlamento.

Todos se han unido con un único fin, conducir a Marruecos a una esquina para que este último se de cuenta de su debilidad y se convierta en un juguete fácil de manejar por sus vecinos con ambiciones territoriales incalculables.

Lo que acaba de permitirse el parlamento español de dictar órdenes al Reino de Marruecos constituye una violación flagrante del tratado de buena amistad firmado por los dos países ¿Quién se cree que es el parlamento español cuando insta a Marruecos a hacer lo que él diga u obedecer sus órdenes? ¿Y qué derecho tiene el parlamento español de meter sus narices en unas negociaciones que llevan acabo las dos partes del conflicto bajo el techo de Naciones Unidas? ¿A caso no sería más ético que el parlamento español sea neutral y que apoyase las negociaciones en vez de hacer sonar los tambores de la guerra y encender la mecha del conflicto armado?

Los gobiernos de Argelia y de España deben entender que la estabilidad de Marruecos significa estabilidad para ellos también y que cualquier intento de desestabilización de acuerdo al antiguo plan cruzado que el grupo franquista quiere reavivar ahora con financiación Argelina conduciría a unas graves consecuencias para la estabilidad de la región y el mediterráneo en su conjunto.

Los intereses de España y la Unión Europea están junto a Marruecos y no junto a los responsables de las organizaciones terroristas y los traficantes de armas argelinos que empobrecen a su pueblo y le lanzan a emigrar para pedir ayuda a las puertas de la cruz roja en Europa.

Y si el presidente Argelino Abdelaziz Bouteflika ha negociado con España no subir los precios del gas un 30% como había anunciado a cambio de que España participe de esta guerra diplomática de desprestigio y de desgaste contra Marruecos. Entonces los marroquíes, descendientes de los Almorávides y los Almohades, les prometen que Marruecos nunca se arrodillará delante de ellos y continuará con su camino defendiendo con fuerza cada grano de arena de su territorio, le pese a quién le pese.

Artículo traducido de:
Director del diario marroquí Al-Massae.
Sr. Rachid Nini.
06 Diciembre de 2010
http://almassae.press.ma/node/11422

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martes, 28 de septiembre de 2010

Brevemente sobre el resultado del referéndum de Turquía

La victoria del sí en el referéndum que se ha celebrado en Turquía el 13 de Septiembre es una victoria resonante y un gran paso en el camino para sentar una base sólida para un estado democrático moderno en armonía y paz con su historia y su identidad islámica, dejando atrás una página dictatorial secural extremista impuesta por el occidente colonial que la ha alejado del mundo árabe e islámico durante casi un siglo.

Es una paso más añadido a los marcados por el anterior primer ministro y líder islámico Najmeddin Erbakan, después de que la exitosa invasión de Occidente demoliera los cimientos del último califato islámico en 1924 y después de la exclusión del Islam del gobierno junto con el desmantelamiento de los elementos de carácter islámico en el país, poniendo a Europa como referencia a seguir.

En todos estos años y siempre y cuando soplaban aires de cambio mediante los elementos democráticos que permitía la constitución turca, la junta militar no dudo ni un momento en volver a practicar lo que se convirtió en una adicción ejerciendo un control sobre la sociedad y el estado mediante golpes de estado e imponiendo constituciones que velaban por su supremacía y la formación de un núcleo duro que manejaba el país desde la discreción.

Muchas de esas intervenciones del ejército pudieron concluir en guerra civil, pero el movimiento islámico tuvo la suficiente madurez como para no promover ninguna acción de venganza o revancha.

Todo lo contrario, después de cada intervención militar, el movimiento islamista en Turquía se reagrupaba y formaba nuevos partidos políticos quizás el partido de Justicia y Desarrollo que preside Erdogan sea el más importante hasta el momento debido al apoyo con el que cuenta entre la población turca. Las claves de su éxito residen en un discurso moderno ampliando las libertades individuales en armonía con las normas europeas para un estado democrático moderno. De esta forma, acalló las voces que le achacaban su discurso islamista y logró poner a los militares y todos los grupos políticos que les apoyan en un rincón oscuro satisfaciendo el deseo popular de elevar al máximo las libertades en la sociedad turca.

Este discurso fue apoyado por un programa económico eficaz elevando el nivel de vida de los ciudadanos, posibilitando una competencia empresarial constructiva y promoviendo los derechos humanos y la democracia. El partido también ha buscado conciliarse con su identidad islámica propia de su entorno e historia y después de muchos años ha vuelto a defender las causas conjuntas con el vecindario árabe y musulmán como es la causa Palestina.

Esta popularidad dentro de Turquía y las reformas llevadas a cabo han otorgado a Turquía una silla en el club G20 atreviéndose incluso a romper la tradición de seguir a Occidente en cualquier aventura al negarse a participar junto a Estados Unidos, Inglaterra y España en la invasión al Irak de Saddam Hussein.


Todas estas políticas no han sentado bien en los sectores laicos de la sociedad atrincherados en una serie de instituciones constitucionales y jurídicas elaboradas por los militares para garantizar su tutela sobre el futuro del país.

Es por ello que los líderes del partido Justicia y Desarrollo los señores Erdogan (primer ministro), Abdallah Gül (Presidente de la república) y Ahmet Davutoglu (ministro de exteriores) han tenido que lidiar con una serie de batallas políticas y constitucionales para romper la tela araña militar tejida sobre la voluntad del pueblo turco. Batallas todas ellas muy agresivas pero que son necesarias para liquidar un estado policial y militar y permitir un gobierno democrático al mismo nivel de las democracias contemporáneas, dónde no haya voz sino la del pueblo.

En un claro ejercicio de hipocresía política, partidos nacionalistas y kurdos han intentado boicotear este último referéndum aún sabiendo que el contenido de las reformas que ha presentado el partido del gobierno defienden la libertad de los partidos (todos los partidos) y eliminan la tutela del ejército sobre instituciones estatales tan importantes como es el tribunal constitucional.

Lo que ha pasado en Turquía es un paso importante a nivel del país y a nivel de la región, puesto que eleva a Turquía a un nivel muy superior y si se sigue con las reformas a través de enmiendas constitucionales conseguirán enterrar por completo la herencia de Ataturk, consolidando las bases para un estado democrático moderno en armonía con su pasado e identidad islámica.

¿Podría ser el modelo turco válido para repetirlo en el mundo árabe? Puede parecer que sí con la existencia en los países árabes de movimientos islámicos moderados muy similares al movimiento islamista gobernante en Turquía, pero las diferencias siguen siendo abismales y casi imposibles de superar.

El obstáculo principal no es la existencia de corrientes islamistas y seculares en los países árabes sino en la propia naturaleza del país árabe que es muy distinto del estado turco que a pesar de las innumerables intervenciones del ejército sigue siendo un país moderno.

Una prueba de ello es que Turquía se basa en instituciones constitucionales y unas elecciones libres sin exclusiones y una alternancia en el gobierno cosa que no pasa en la mayoría de los países árabes.

Esto quiere decir que el mismo estado tiene mecanismos para una reforma democrática moderna desde el interior y eso es precisamente lo que hicieron los islamistas liderados por el partido de Justicia y Desarrollo.

Sus formaciones fueron disueltas más de una vez por los militares, pero volvían al día siguiente a levantar banderas diferentes sobre las mismas sedes. Mientras que el estado árabe guardián de la división árabe y protector del estado sionista y los intereses occidentales es de otra naturaleza, centrado en la persona del gobernante, es un estado que pertenece a la antigüedad pero con una apariencia falsa de modernidad y es por ello que todos los intentos de cualquier tipo de reforma fracasan, dónde la política ha muerto, imponiendo a la oposición a dejar de hablar de reformas para salir a la calle para pedir el cambio en desobediencia civil.

El modelo turco es una vergüenza para todo tipo de extremismo, ya sea en nombre del Islam que ven en la religión una forma del monopolio de la verdad, el asesinato y la exclusión del otro en un grave prejuicio a la tolerancia y la justicia del Islam. Ya sea en nombre de la laicidad, la democracia y la modernidad que utilizan estos términos para ejercer las peores formas de represión contra sus oponentes, manteniendo al mismo tiempo relaciones y alianzas con los enemigos de la nación como es el movimiento sionista.

El éxito del modelo turco representa un desafío y una amenaza para todo tipo de extremismo ya sea en nombre del Islam o en nombre del laicismo y la modernidad.

Finalmente, el resultado del referéndum turco es el regalo más preciado a la nación islámica que alivia un poco el dolor por las heridas sangrantes en Palestina, Irak, Afganistán, etc. infringidas por aquellos que proclaman el Islam y la laicidad en sus caras más extremas.

Rashid Ganuchi: Pensador y opositor tunecino.
Traducción de un artículo de opinión publicado en Aljazeera el 17/09/2010

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viernes, 24 de septiembre de 2010

Brevemente sobre las próximas elecciones presidenciales de Egipto

La escena política en Egipto estos días y desde hace unos meses gira sobre la sucesión al “trono” del presidente Hosni Mubarak. El hombre que gobierna el país con puño de hierro desde 1981 tiene ya 82 años y su mal estado de salud no pasa desapercibido a nadie ni dentro ni fuera del país.
Y es que a un año de celebrarse las elecciones presidenciales (Noviembre de 2011), el presidente todavía no ha afirmado si se va a presentar como candidato ni ha presentado a ninguna persona para que le suceda.
Desde hace un tiempo, el hijo banquero Jamal Mubarak (1963) ha salido a la escena política en su intento de imponerse como una continuación al estilo de su padre. Ayudado en multitud de ocasiones por gestos y palabras del todavía presidente que sabe que para su proyecto de “sucesión hereditaria” cuenta con el apoyo del partido nacional democrático (partido gobernante) pero con una clara oposición del ejército que exigen a una persona con historial militar para el puesto de presidente como dicta la revolución de 1952.
Desde luego, cuenta con la oposición de la mayoría del pueblo egipcio, pero eso hace tiempo que no le preocupa a Mubarak.
Junto a Mubarak hijo, hay dos aspirantes que cuentan cada uno con un apoyo importante en el país. Por una parte, tenemos al general Omar Suleiman (1936), jefe de los servicios secretos egipcios y hombre fuerte de Hosni Mubarak, responsable de asuntos importantes para la seguridad nacional del país tales como la relación con Hamas (considerado por Egipto como una extensión en la franja de Gaza del grupo de los hermanos musulmanes prohibido en el país) y las negociaciones (hasta el momento fallidas) entre las facciones palestinas de Hamas y Fatah.
La otra opción es el premio Nobel de la Paz Mohamed El-Baradei (1942), mucho más conocido por la comunidad internacional porque fue el presidente de la Agencia Internacional de Energía Atómica durante el ataque de Estados Unidos a Irak. Cuenta con el apoyo de la base popular y una amplia mayoría de los partidos opositores del régimen como los Hermanos Musulmanes.
El mayor problema de Egipto es que el partido gobernante esta repleto de personas con muy pocos escrúpulos capaces de hacer todo para mantener este sistema de gobierno del cual se benefician a costa del pueblo y sus desgracias. Es una clase política corrupta que extiende su mano a todos los sectores del país, ensuciando todo lo que toca.
El mejor ejemplo para ello es que medios de comunicación afines a esta corriente gobernante se han atrevido a cambiar una foto oficial de las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes para poner la misma foto pero con el Presidente Mubarak al frente de Barak Obama, El rey de Jordania, El presidente palestino y el primer ministro israelí. Desde luego, hay que ser patético. No creo que el presidente Mubarak ordenara a hacer tal retoque a una foto que ha dado la vuelta al mundo, pero la clase política y los hombres de negocio que le rodean y se benefician de su mandato lo han organizado.
Este ejemplo ha llegado perfectamente al lector occidental porque ha habido medios que lo han citado (puede ser por la gravedad o por la rareza del asunto), pero como este suceso, hay otros tan raros y extraños que no interesan a los medios occidentales.
Otro ejemplo, El mes de Ramadán pasado hubo mucho descontento entre sectores de la población que vieron como en pleno mes sagrado se quedaban sin electricidad durante varias horas al día y otras tantas por la noche. En realidad, Esto no sería noticia en otro país que se cuenta como país en vías de desarrollo. Pero si tenemos en cuenta que Egipto tiene grandes reservas de petróleo y gas y que estos bienes naturales son vendidos a Israel (Estado con el que estuvo en guerra en 1956, 1967 y 1973) y además por un precio aproximadamente 10 veces menor del precio de mercado internacional la cosa cambia.
Además de todo lo anterior, Israel en vez de agradecer al presidente egipcio estos regalos (sin precedentes en el mundo entero) se dedica a promover inversiones y ayudas en los países dónde se encuentra la fuente del Nilo para que creen grandes presas hidráulicas a fin de beneficiarse del agua y limitar la llegada de este a Egipto comprometiendo seriamente la seguridad alimenticia (y nacional) de Egipto que depende en un 95% de las aguas de Nilo para abastecerse.
Es muy curioso ver en nuestros tiempos en lo que se ha convertido la revolución más importante en el mundo árabe como fue la de los generales libres de Egipto de 1952 y que derrocó al rey Faruk de Egipto trayendo a Gamal Abdel Nasser, el líder árabe más importante del siglo XX y en el que se inspiraron muchos otros como Gaddafi o Saddam Hussein.
La corrupción y la ausencia absoluta de cualquier tipo de democracia en Egipto explican en gran medida la situación desastrosa en la que vive el mundo árabe, puesto que Egipto es el país árabe más influyente y más grande. Y si Egipto esta mal, el mundo árabe estará mal o peor.
Es urgente que el pueblo Egipcio tome las riendas del poder realmente y elija al líder que pueda solucionar sus problemas económicos y sociales, que haga que se normalicen las relaciones con todas las capitales del mundo árabe y musulmán incluyendo Irán.
Sólo así se podrán emprender proyectos de unión en el mundo árabe e islámico que nos hagan fuertes a ojos del mundo entero.

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martes, 21 de septiembre de 2010

Las últimas palabras de paz en Oriente Medio.

El presidente de la autoridad nacional palestina Mahmud Abbas ha accedido finalmente a iniciar negociaciones directas con las autoridades israelíes a fin de encontrar una solución para el conflicto palestino-israelí.

Este paso, pronosticado por muchos, viene después de que las negociaciones indirectas entre las dos partes y que duraron unos cuántos meses fracasaran estrepitosamente.

Mucho se ha hablado los meses anteriores al comienzo de las negociaciones acerca de las presiones a los que se ha visto sometido Mahmud Abbas por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, pero el presidente –cuyo mandato ha expirado- ha insistido en que él no se sentaría con los israelíes hasta que estos congelen de por vida la construcción de asentamientos para colonos israelíes en Cisjordania.

Al final, Abbas ha tenido que bajarse del árbol al que se había subido con sus condiciones y ha accedido a sentarse con los israelíes aludiendo que tiene “el beneplácito de la Liga de Naciones Árabes”.

La clave de este cambio es muy simple. La autoridad nacional palestina se financia principalmente por dinero europeo y americano. Los asalariados que malviven de la organización de Oslo no trabajan para la autoridad palestina por convencimiento sino simplemente por el sueldo que se les ingresa mensualmente en sus cuentas bancarias.
En el momento en que le cortan el grifo a Abbas desde la “comunidad internacional”, éste perderá cualquier autoridad que pueda tener sobre los distintos órganos de gobierno en Ramallah.

De todas formas, me cuesta creer que Abbas y su equipo de “negociadores” cuenten con las suficientes herramientas para intentar imponer alguna de las condiciones que exigen para llegar a la paz. En las anteriores conversaciones entre Israel y Palestina, cuando vivía todavía Yasser Arafat, este ejercía una influencia sobre las facciones armadas de Fatah e incluso sobre Hamás. Actualmente, Abbas no cuenta con nada eso, porque Fatah se ha convertido en un partido político hecho por empresarios y hombres de negocio que no quieren saber nada de las armas. Y Hamás no rinde pleitesía sino es ante Siria e Irán que le brindan protección y armamento desde el exterior. La única arma que tiene Abbas es amenazar con parar las negociaciones y eso no es ni serio ni inteligente.

El anfitrión de las negociaciones, el premio Nobel de la Paz Barak Obama, ha perdido toda esperanza de ejercer cualquier influencia sobre Netenyahu en el asunto de los asentamientos, y como no podía ser de otra manera, ha buscado el eslabón débil del conflicto para poder juntar a israelíes y palestinos como hicieron la mayoría de sus antecesores en la Casablanca, lo cual considera importante para las próximas elecciones al Congreso.

En frente, Netenyahu busca romper el asedio y bloqueo al que esta sometida Israel después de la operación Plomo Fundido en Gaza y la matanza de la flotilla de la Libertad en aguas internacionales.
Pero no será fácil para Netenyahu convencer a su socio el extremista Lieberman a la hora de frenar la continua colonización de Cisjordania.

Hamas como parte activa en el conflicto se ha visto marginada por enésima vez de este proceso de diálogo. Hay que recordarle al lector que Hamás por muy terrorista que pueda parecerle a un “occidental”, fue elegida democráticamente por el pueblo palestino en 2005.

Europa y Estados Unidos están cometiendo un error muy grave al no tener en cuenta al 60% de los palestinos que no votaron a Mahmud Abbas ni a su partido político que lo apoya. Esto hará que cualquier acuerdo que se pacte sólo sea tinta sobre papel igual que muchas de las resoluciones de Naciones Unidas para la región, imposibles de materializar sobre el terreno.

No sé a dónde llevarán estas negociaciones ni cuanto tiempo van a durar. Pero lo que parece claro es que van a ser las últimas palabras de paz que se escuchen en Oriente Medio.

Para ser más objetivos, estas negociaciones les beneficia a todo el mundo menos a los palestinos que se aferran a 4 puntos que debe cumplir cualquier proceso de paz válido. Un estado palestino según las fronteras de 1967, Jerusalén como capital de su país, la liberación de los casi 10000 palestinos en las cárceles israelíes y la vuelta de los refugiados y exiliados a Palestina. Cualquier acuerdo que ignore estos 4 requisitos no será aceptado por la mayoría del pueblo palestino por más sueldo que se pague y por más centros comerciales que se levanten en Cisjordania. Abbas sabe eso perfectamente y los israelíes también lo saben.

Estos 4 requisitos para la paz por parte palestina chocan frontalmente con las condiciones de la parte israelí sobre todo después de las últimas elecciones celebradas en 2009.

Los israelíes quieren a Jerusalén como capital para su estado “judío” (un estado judío es aquel dónde no tienen cabida otras creencias tales como islámica o cristiana), no van a abandonar las colonias edificadas encima de suelo palestino del 67 (el actual ministro de exteriores israelí vive en una de ellas) y sobre todo nunca permitirán el retorno de los exiliados y refugiados que cuentan por millones a lo lardo de todo el mundo.

Con todo lo anterior, la paz parece imposible de lograr. A menos que se imponga desde occidente un acuerdo de paz como el de Oslo que complique aún más la situación para los próximos años.

Finalmente, Occidente se equivoca al intentar imponer una solución sobre esta cuestión sin tener en cuenta a actores tan importantes en la región como son Siria o Irán.

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